Consejos

Aqui detallamos algunos consejos para un buen control de la diabetes, estos consejos tan solo deben ser una pequeña guia y complementar el tratamiento aconsejado por su médico, en ningún caso sustituírlo. Antes de realizar cualquier cambio en su tratamiento consulte con su médico o educador en diabetes.

Dieta y Nutrición:

Su dieta debería siempre ser rica en variedad de alimentos, ello le ayudará a mantener su peso ideal y regular su glucemia. Puede elaborar una dieta equilibrada de acuerdo con su dietista o educador en diabetes.

Se debe restringir la toma de hidratos de carbono de absorción rápida (pasteles, refrescos azucarados, etc.), son mas recomendables las dietas con un alto contenido en carbohidratos de absorción lenta (cereales, legumbres, etc.) que contribuyen a estabilizar el control de la diabetes. Se deben distribuír de forma regular los carbohidratos de la dieta en varias comidas diarias (4-6). Limíte dentro de lo posible la cantidad de grasas para evitar un aumento de colesterol y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

La mayoría de dietistas recomiendan que, de las calorías ingeridas durante el día, solo un porcentaje de entre 20-30% proceda de las grasas, y solo un 7% sea de grasas saturadas (carne o lácteos). Un 50-60% debe corresponder a carbohidratos y un 15% a proteínas.

Si bebe alcohol, que sea con moderación, y únicamente si su diabetes está bien controlada. El alcohol puede enmascarar los síntomas de una hipoglucemia, aumenta el nivel de trigliceridos y puede propiciar aumento de peso.

Tome las comidas principales y los suplementos siempre a la misma hora, variando la cantidad de comida o insulina según el ejercicio físico previsto.

Es importante incorporar un alto contenido de fibra en su dieta (verdura, legumbres,cereales integrales, etc.), ya que enlentece la absorción intestinal de los carbohidratos, contribuyendo a disminuír la glucosa y trigliceridos.

Piramide alimentaria

Ejercicio:

La práctica regular de ejercicio es una parte fundamental del tratamiento de la diabetes, ya que ayuda a mantener un peso óptimo y un mejor control de la glucemia, y mejora la sensibilidad a la insulina y puede colaborar en disminuir las dosis de ésta. Además el ejercicio reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El ejercicio debe adaptarse a la edad, condición fisica, medicación, etc. de la persona que lo practica, y realizarse con regularidad, para que presistan sus beneficios en el organismo. Debe realizarse diariamente o cada dos días y si es posible, con los mismos horarios, y debe ser de una intensidad moderada. Si la glucemia es superior a 300 mg/dl o se tiene acetona en orina, no se debe realizar ejercicio físico.

En los ejercicios aeróbicos (como caminar, natación, etc.) si el ejercicio ha sido intenso se puede producir una hipoglucemia hasta 8-12 horas despues de la actividad, por lo que sería conveniente tomar un suplemento de carbohidratos.
En los ejercicios anaeróbicos (como culturismo, pruebas de velocidad, etc.) el efecto hipoglucémico se produce más rapidamente.

Cuidados del pie:

Con el paso del tiempo, una diabetes mal controlada puede producir una disminución de la sensibilidad nerviosa y alteraciones en la circulación sanguinea. En consecuencia, los pies tienen un mayor riesgo de sufrir heridas e infecciones y necesitan un mayor cuidado e higiene.

Los cuidados se basan fundamentalmente en:

– Inspección periódica y minuciosa del pie.
– Higiene diaria (secandose bien el pie, sobre todo entre los dedos) y corte de uñas adecuado.
– Elección apropiada del calzado, medias y calcetines, adecuándose éstos al pie.
– Prevención de heridas: no caminar descalzo, evitar calor directo, revisar interior del calzado, etc.

SI SI NO NO
Educación Sanitaria:

Visite regularmente a su endocrino o educador en diabetes para llevar un control de su glucemia, él le guiará en las decisiones que tengan que tomar en cada momento. Ante cualquier duda acuda a su consulta. Un buen conocimiento de la enfermedad le ayudará a lograr el objetivo de aproximar sus cifras de glucosa en sangre a las de una persona no diabética, mejorando su calidad de vida.

Comments are closed.